Hace pocas semanas nombré a “Policia del Karma” como una de las obras indispensables de la ciencia ficción. Esto generó algunas molestias por la omisión de “Ygdrasil” y el impacto que provocó en la década anterior. Releyendo y discutiendo con varias amistades llegamos a la conclusión de que “Policía del Karma” no es sino la extensión del gran hito que significó “Ygdrasil” en la literatura de ciencia ficción en Iberoamérica. Esta extensión del mundo debe entenderse en muchos factores que, por razones prácticas serán tomadas en dos sentidos, desde el arte multiplataforma por un lado, y el liderazgo tipo colmena por otro.
El proyecto “Empalme Rodriguez” (nombre piloto de la novela “Ygdrasil”) nace de la mente del comunicador visual Jorge Baradit a principios del siglo XXI como un doloroso parto. La confluencia de lecturas aleatorias entregadas por su padre seguida de muchas películas y “monitos chinos” en las década de los setenta y ochenta en su infancia marcaron la vida del escritor. A esto debe señalarse también el momento histórico donde le tocó pasar su juventud, en la etapa constitucional de la Dictadura y el retorno a las elecciones libres (o democracia de los acuerdos). En esos tiempos él era vocalista de la banda de punk-rock “Trato Bestial” junto a sus amigos de Villa Alemana, con quienes tocó en diversos bares de Valparaíso y de la localidad.
La saturación de información y conocimientos, adquiriendo todo tipo de saberes, desde ciencias alternativas, new wave, esoterismo, lecturas de Miguel Serrano y seudociencias más su predilección ante los poetas malditos, la antipoesía y alguna que otra lectura de ciencias sociales, junto a las películas y series de animación japonesa de su infancia y juventud merman en una idea que rondaba la cabeza de Baradit de manera insistente. A principios del siglo XXI conoce en un dojo de Jiu-jitsu a la ilustradora y joven poetiza Ángela Gonzalez, donde comparten sus deseos, el amor, la afición por las series coreanas, animaciones de diversas nacionalidades, las críticas sobre las ideas de poder, desde enfoques de género y político, y sobre todo, la poesía. En esta amorosa simbiosis surge la “Amalgama Ygdrasil”, la exploración de la meta-realidad de la conciencia social chilena según Jorge Baradit. De esta simbiosis surge un relato corto que ganó la tercera mención honrosa en un concurso convocado por Phobos llamado “Púlsares”. El cuento se llama “Mariana” y confluyen muchas locaciones, acciones y eventos que reaparecen en diversas novelas de Jorge Baradit. Acá una muestra de lo que expone el autor:
Mariana llevaba dos días sin comer. El “maíz” le había convertido la realidad en una borrosa película en blanco y negro editada a tijeretazos. Se sentía incapaz de distinguir el tiempo presente entre el bosque de recuerdos inconexos que afloraban a su conciencia como cadáveres desde el fondo de un lago” (Mariana de Jorge Baradit en “Púlsares” 2003)
Y si comparamos con la primera parte de “Ygdrasil”, la versión negra (año 2009) encontramos lo siguiente sobre la misma Mariana:
No entendía por qué el gobierno podría interesarse en su persona. Las autoridades preferían matar a la gente como ella en espectaculares purgas transmitidas en directo. No era más que una asesina de barrio miserable, el último depredador de la escala alimenticia. <<Mariana la Cortapicos>>, <<la Cuchillo>>, <<la Chilena>>. Todos desviaban la vista cuando ella cruzabala calle como un espectro doloroso, con la mirada extraviada, manchada todavía con la sangre y el hedor de su último trabajo. (“Ygdrasil Negro” de Jorge Baradit. Año 2009. Página 13)
Andrea Palet, escritora y editora de Ediciones B fue un pilar fundamental en la gesta de “Ygdrasil”, luego de muchas discusiones, desde errores ortográficos y gramaticales, hasta en qué catálogo incluir a la obra de Baradit. El año 2005 deciden lanzar la novela, con un lanzamiento en la FILSA con un público tímido, presentados por dos grandes de la literatura fantástica chilena: sus amigos Francisco Ortega y Álvaro Bisama. Ese hito, junto con los talleres literarios cibernéticos Phobos y TauZero surge un nuevo elemento dentro de la literatura chilena: El liderazgo Colmena.
Los años siguientes la explosión fue paulatina. Baradit ganó el premio UPC con “Trinidad“, un spin-off de Ygdrasil sobre el “Proyecto Enkeli”. Luego se publica “Ygdrasil” en España. Miquel Barceló, quien había visitado Chile (bueno, en realidad Valparaíso y Santiago) presenta al escritor en breves y contundentes palabras:
“Ygdrasil” es una verdadera revolución en la ciencia ficción escrita en español (Contratapa de “Ygdrasil Salmón” e “Ygdrasil Negro” de Jorge Baradit)
Tambien nace Ucronía Chile, trabajo que culmina con “Chile: relación del reyno”, un muestrario ucrónico de las mejores letras de la época, donde diversos cuentos y apuntes se convirtieron en novelas, como “1899″, “La sombra del fuego”, “SYNCO” e “Identidad Suspendida”.
El año 2008 se publica “SYNCO”, una novela que en un principio iba a ser co-escrita con Carlos Gaona, pero la inconstancia de Gaona mermó en que Jorge Baradit busque apoyo en Carlos Eulefi, Raúl Pinto, Nelson Dániel y en el público de TauZero, que a través de un concurso se integraron como personajes dentro de la novela. En ésta, más allá de mostrar a Pinochet como el héroe del pueblo chileno, lo que se muestra en verdad es que, para todo en este país, se debe tranzar. Tranzar. TRANZAR.
En la prensa, “SYNCO” fue catalogado como un libro de mal gusto, dentro de las listas de lo que no se debe comprar en la FILSA en aquel año, pero mi porfía es más grande, y más que el libro o la premisa humorística de considerar a Pinochet como héroe del pueblo chileno, me llamó la atención las ilustraciones y fotomontajes que tenía el libro, y una cosa no menor, es el haber descargado los cuatro discos del compilatorio “SYNCO, hasta la victoria siempre” con grandes exponentes de Dinamarca, Brasil, Argentina y Chile, con DJ Fracaso, Lluvia Ácida, Fiat 600, El Banco Mundial, Lars from Mars y varios artistas más del portal del Netlabel especializado en música electrónica chilena “Pueblo Nuevo”, reconocidos mundialmente. Este compilatorio me dejó alucinando, lo compartí con muchas amistades que no gustan de la ciencia ficción, y su juicio fue positivo, sobretodo por la canción “11 S” de “La granja de los animales”.
El año 2009 surge “Kalfukura“, una novela fantástica infanto-juvenil, donde abrió un nuevo mercado a un público que no acostumbra a leer por cuenta propia. Iniciativa solo equiparable con “Humankind” y “Alicia la niña vampiro” de José Luis Flores o “Juanelo” de Mario Canepa. En “Kalfukura” no hay excesos, un libro pulcro y mesurado, conectado tímidamente, o mejor dicho, elegantemente con la “Amalgama Ygdrasil”, por tres elementos: primero, el rescate y urbanización de los mitos y leyendas chilenos, sacarlos del museo para que se mosqueen y tomen un aire nuevo, con smog, nicotina y ruido. Segundo, conecta a su vez con el único exceso, que es la tecnología servil al inicio de la novela, con antenas, bases militares cibernéticas. Cito:
De todo Chile han viajado hombres de ciencia y fe a verificar el portento; se instalan carpas civiles y militares; extraños aparatos llenos de antenas, puntas y agujas de muchos metros de largo son clavados en las carnes de la roca, intentando descubrir las razones del ruido. Satélites lo espían, cañones lo bombardean buscando su médula y su lágrima. (“Kalfukura” de Jorge Baradit. Año 2009. Página 12)
Si bien en la novela, estos ítemes aparecen muy tímidamente, son fundamentales para que Leonardo Caspana entienda de buenas a primeras la gravedad de los alaridos de la Pachamama. El tercer punto es el final alternativo de la novela en el que aparece la destrucción geológica de Chile, el inevitable Fin de la Meta-Realidad social chilena según Jorge Baradit.
El 2010 es el lanzamiento de “Chile: relación del reyno”, pero tambien es el afinamiento de la obra más pretenciosa del autor: “Policía del Karma”. Proveniente del cuento “Karma Police” que aparece en la antología “Años Luz”, junto con la labor del dibujante, y maestro de Ángela González, Martín Cáceres, mediante softwares de diseño y de trucos para compartir en linea sus escritorios. Tardaron seis años preparando dicha novela gráfica, nació en paralelo con Ucronía Chile. Es curioso que Mariana “la cortapicos” sea la protagonista de “Ygdrasil” y “Policía del Karma”. No soy erudito en pseudociencias pero una encarnación puede convivir con su original terrenal. Es sólo un apunte. “Todo es una trampa”. Ella es abandonada en un desierto o en un terreno baldío, mientras que Mariana de “Ygdrasil” sobrevivió de los suburbios de México DF.
Otro elemento constante es el guerrillero santo “Comandante Proxy”, que aparece en “SYNCO“, en “Chile: relación del reyno” y en “Policía del Karma”. Su misión es a toda costa ganar la segunda guerra mundial y preservar la pureza astral del continente americano. Para ello modifica mil veces el territorio chileno: más que una alucinación, es un deseo inconsciente, entendido que el inconsciente no posee nacionalidad. Para la interpretación vocal del Comandante Proxy, Jorge Baradit recurre a sus amistades que hizo en el viejo continente para encontrar personas que hablen idiomas ininteligibles. Así aparecen mensajes virales en alemán y hebreo. Los cortometrajes del Comandante Proxy poseen estética de vídeo casero, salvo el cuarto donde aparece con su voz, con una máscara de gas de la primera guerra mundial, presuntamente Sajona (inglesa, alemana o polaca). Sobre el Comandante Proxy SYNCO señala lo siguiente:
Martina preguntó a quemarropa.
-¿Es usted el comandante Proxy?
Los niños rieron; Altamirano también.
-No, yo no soy el comandante Proxy. Él es un iluminado, un aliado que pelea en el bando correcto; pero aún no entra en contacto con nosotros. Creemos que se manifestará en cualquier momento. (“SYNCO” de Jorge Baradit. 2008. Página 228)
Las dos generaciones de sus camaradas, la Neuroguerrilla*lab abren un nuevo espectro de talentos, donde, por acción espontánea de ellos abren “Crónica PDK“, visiones alternas a la Policía del Karma, con relatos de los más diversos estilos y plumas. Inti Carrizo-Ortiz junto a Miguel Ferrada, Roberto Poblete, Jorge Baradit y varios actores desarrollan “PDK: La misteriosa policia“, una extensión de PDK inspirada en “Reportajes del misterio” transmitido por Red Televisión Universitaria, con gran prolijidad y capacidad de convencimiento. La insistencia de la guerra cuántica de los mensajes infiltrados del Comandante Proxy aparece tanto en los cortometrajes de PDK como en “SYNCO”, la novela donde debuta el Guerrillero Ungido.
En realidad, la Segunda Guerra Mundial se ha vuelto cuántica. Hoy se sigue peleando a una escala casi imperceptible para la gente común. Diálogo de Altamirano a Martina (“SYNCO” de Jorge Baradit, 2008. Página 236)
Mientras que en Policía del Karma la guerra cuántica se justifica de tal modo:
LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL SIGUE PELEÁNDOSE.
NO TE CONFUNDAS, UN ATENTADO DESACELERÓ TODO Y SEGUIMOS ESTANDO EN 1944, BUSCANDO EVITAR LO INEVITABLE (“Policía del Karma” de Jorge Baradit y Martín Cáceres. 2011. Página 44)
Jorge Roa y Nicolás Lorca también desarrollan cortometrajes basados en experimentos de rastreo kármicos y astrales. Lluvia Ácida desarrolla el disco de Hip-Hop “Policia del Karma“, una sincronización sonora de la novela gráfica, donde “El túnel de las almas” y “El asalto de Hopkins”, éste último realizado por el VJ de estilo Karmajetón “DJ Fracaso” y ambas vocalizadas por Jorge Baradit muestran un trabajo trascendental, hipnótico, considerado según el sitio especializado en música chilena llamado “Música Popular” como uno de los discos imprescindibles de la industria musical chilena del año 2011.
El cuento “Time Wars Lluscuma” es para mi gusto el más desagradable de todos, porque es muy difícil de descifrar, pero después de leerlo treinta y tres veces entendí un par de pistas. Primero, no es un cuento, responde más bien a un mapa conceptual de cómo se está reuniendo los ejércitos de Chile en esta lucha astral; segundo, por el juego de diagramación noté que, en una parte es un diario de viaje, en otras es un grupo de notas al margen, y otras simplemente son ideas enlazadas forzosamente para no desorientarse en los diversos viajes en el tiempo.
“Policía del Karma” es la cara visible de este entre-tejido complejo que es la “Amalgama Ygdrasil”, Baradit en vez de planear una pentalogía o una bibliografía, lo que en verdad desea exponer es una meta-realidad, es re-apropiarse de los mitos chilenos, es re-tomar la cultura oriental y occidental pensado desde esta latitud de la Tierra. Lo que busca es permitir el uso y abuso de sus desvaríos, permitiendo que el verdadero escudo de Chile sea exhibido en Chilenia, en que el Comandante Proxy se pasee por la ciudad en protestas estudiantiles y en stencil, en que sus obras literarias sean estudiadas en universidades como la Universidad de Chile, Universidad de Valparaíso, Universidad de la Frontera, Universidad de Oxford, Pontificia Universidad Católica de Chile, Massachussetts Institute of Technology, entre otras.
La “Amalgama Ygdrasil” es una obra que sigue en expansión, que está en proceso de viralización (entendiendo dicha palabra en un sentido orgánico y no publicitaria). Se viene un videojuego RPG donde uno podrá ser miembro de la Policía del Karma, zombie español, alien antártico, obrero nortino, mapuche místico cumpliendo misiones al estilo “Ragnarok” o “Call of Duty”. Mientras Jorge Baradit viva, dedicará sus trasnoches para amar a su compañera y para escribir ñoñerias, y cuando él muera, ya van a haber muchos que seguiran expandiendo dicha amalgama y creando nuevos desvaríos, ya sea por tributo, nostalgia, capricho, gusto, ejercicio de estilo, lo harán igual. Tal como ocurrió con el Universo Meier y con Miguel Serrano.
Emiliano Navarrete
Canciller de Chilenia











